Desde los Aztecas y Mayas para ti!
CHIAN: En lenguaje Maya “chian” quiere decir “que da energías, que fortifica”

Las civilizaciones precolombinas usaron las semillas de chía como materia prima en la elaboración de varias medicinas, compuestos nutricionales e incluso pinturas. Fue uno de los cultivos principales de las sociedades precolombinas de la región, superado en cantidades sólo por el maíz y los porotos. En el tiempo de la Conquista, Mesoamérica tenía por lo menos 20 especies botánicas domesticadas con usos diferentes. Cuatro de ellas sobresalían desde el punto de vista nutricional: El amaranto, los porotos, la chía y el maíz. Estas cuatro especies constituían los principales componentes de la dieta diaria. Es interesante destacar que las dietas básicas derivaban únicamente de los cuatros granos consumidos por los antiguos aztecas, y que satisfacían perfectamente los requerimientos dietéticos establecidos hoy en día por la Food and Agriculture Organization-World Health Organization (FAO-WHO).
La semilla de chía se usó como alimento, mezclada con otros cultivos, como bebida mezclada en agua, molida en harina, incluida en medicinas y prensada por su aceite utilizado luego como base para pinturas para el rostro y el cuerpo. Los Aztecas recibían semilla de chía como tributo anual de los pueblos bajo su dominio y la ofrecían a los dioses como parte de las ofrendas en las ceremonias religiosas.
La chía no sólo fue uno de los principales componentes de la dieta de los Aztecas, sino también de otra gran civilización precolombina que se desarrolló en Mesoamérica: Los Mayas. El actual estado mexicano de Chiapas ubicado en los límites del antiguo territorio maya, trae su nombre de la palabra nahuatl Chíapan que significa río de chía. Esto indica que la chía ha sido un cultivo de esta región desde tiempos muy antiguos.
La semilla de chía aún es consumida por algunas comunidades de América. Los descendientes aztecas y mayas usan este antiguo grano en la preparación de una bebida muy popular llamada “Chía fresca”. Hoy, la semilla de chía mezclada con limonada hace una bebida refrescante consumida no sólo en México, sino también en Guatemala, Nicaragua y en el sudoeste de los Estados Unidos.
La conquista española reprimió a los nativos, suprimiendo sus tradiciones y destruyendo la mayoría de la producción agrícola intensiva y el sistema de comercialización existente. Muchos cultivos que mantuvieron una posición preponderante en las dietas de la América pre-colombina, fueron destruidos por los españoles debido a la estrecha asociación con la religión y fueron reemplazados por otras especies extranjeras (trigo, cebada, zanahorias, etc.) que tenían una gran demanda entre los conquistadores. Quinientos años más tarde, la ciencia moderna ha llegado a la conclusión de que las dietas precolombinas eran superiores a las que se consumen actualmente en la misma región.
Florentine Codex - General History of the Things of New Spain - Fray Bernardino de SahagúnRelegada en la oscuridad, la semilla de chía ofrece ahora al mundo una nueva oportunidad para mejorar la nutrición humana, proveyendo una fuente natural de ácidos grasos omega-3, antioxidantes y fibra dietética.
La ciencia actual explica por qué las antiguas civilizaciones consideraban a la chía un componente básico de su dieta. La composición química de la chía y su valor nutricional, le confiere un gran potencial para usarla dentro de los mercados alimenticios e industriales. Así, la información tecnológica ha dado una excelente oportunidad para crear una industria agrícola, totalmente capaz de ofrecer al mundo un “cultivo nuevo y antiguo a la vez”.