Una dieta rica en ácidos grasos Omega-3 protege contra el mal de Alzheimer, aun en casos de predisposición genética. El efecto de los ácidos grasos es evidente tanto en la prevención como en el alivio de los síntomas una vez declarada la enfermedad.
Una dieta rica en ácidos grasos Omega-3 protege contra el mal de Alzheimer, aun en casos de predisposición genética. El efecto de los ácidos grasos es evidente tanto en la prevención como en el alivio de los síntomas una vez declarada la enfermedad.