Restablezca su perfecto equilibrio
4. La Salud del Niño en Crecimiento
5. El Bienestar del Adulto Mayor
Los ácidos grasos Omega-3 y Omega-6 están presentes en los tejidos y grasa corporal. Durante su evolución de millones de años, el cuerpo humano ha sido diseñado para desempeñarse dentro de un equilibrio perfecto entre ambos ácidos grasos, cada uno jugando un rol importante e irremplazable en la protección de nuestra vida.
Paralelamente con un cambio dramático en este saludable equilibrio en nuestra dieta a favor de los ácidos grasos Omega-6 (proveniente mayoritariamente de aceites vegetales, grasas animales, lácteos), hemos visto un aumento en las enfermedades crónicas e inflamatorias en todo el mundo, e innumerables estudios científicos han señalado la falta de Omega-3 como una importante causa de la disfunción.
Para restablecer el equilibrio perdido, por lo tanto, es necesario disminuir la ingesta de ácidos grasos Omega-6 y aumentar la ingesta de ácidos grasos Omega-3. El motor de su cuerpo mejorará así su desempeño y le protegerá naturalmente contra muchas enfermedades evitables.