Nuevas Teorías

Hasta hace poco, la distinción entre grasas alimenticias estaba limitada a saturadas e insaturadas.  Hoy en día, nuevas teorías han establecido claramente la importancia de la relación de grasas insaturadas entre si.

Las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas son dos tipos de grasas insaturadas.  Las grasas monoinsaturadas se encuentran en grandes cantidades en muchos alimentos de origen vegetal, como el aceite de oliva, maní, palta y aceite de canola. Se recomienda que 15% de nuestro requerimiento calórico provenga de grasas monoinsaturadas.

Las grasas poliinsaturadas están mayormente presentes en plantas alimenticias como los aceites de girasol, maíz y soya.  Se recomienda que cerca del  7% de la ingesta calórica requerida provenga de grasas poliinsaturadas. Hay dos tipos de ácidos grasos poliinsaturados: la serie de ácidos grasos Omega-3, presentes en la vida marina y en algunas plantas, y la serie de ácidos grasos Omega-6, concentrados en alimentos de origen vegetal, como ser el aceite de girasol y de maíz.  Para desempeñar sus importantes roles en nuestro organismo, estos dos grupos de ácidos grasos deben estar equilibrados; es decir, por cada gramo de Omega-3 en nuestro cuerpo, debe haber entre  5 a 10 gramos de Omega-6 (Omega-3: Omega-6 = 1:5).